Qué bosque es el que me acoge
Cuál el que me rechaza
Dos los que me reconocen
Uno el que resquebraja
Luz y oscuridad siempre me acompañan
La dualidad misma florece sin cesar
Enorme red tejida por arañas
Que quizá algún día logre despejar
El brillo ilumina el camino
La sombra también
Caminando con mucho mimo
Hasta terminar, lo que vine a hacer